Nuevos problemas técnicos en el motor
de la aeronave de transporte militar han motivado un retraso en la entrega del
primer modelo del A400M, previsto inicialmente por el fabricante para primeros
del próximo año. No obstante, la compañía ha asegurado para 2013 la entrega de
los cuatro aviones iniciales del programa a sus respectivos clientes, tres a
Francia y uno a Turquía. Este último aparato ya ha empezado a montarse en la
FAL de Sevilla, cuya actividad comienza a incrementarse de manera intensa en
los últimos meses"

 

La
entrega del primer avión del programa A400M tendrá que esperar definitiva­mente
unos meses más y no se produ­cirá hasta principios del segundo semestre de
2013. El fabricante europeo Airbus Military ha anunciado un retraso en el
calendario de entrega de su primer aparato destinado a las Fuerzas Aéreas
Francesas debido a los nue­vos problemas técnicos localizados en las úl­timas
semanas en el motor del nuevo avión de transporte militar, que obligará a la
compañía realizar nuevas comprobaciones. Estas verifi­caciones tendrán lugar
durante finales de año y primer trimestre de 2013, según ha informado Airbus
Military, lo que ha motivado un aplaza­miento en la entrega del primer avión y
también del segundo, cuyo cliente es igualmente Fran­cia. No obstante, la compañía
ha asegurado que no habrá más retrasos y que el resto de las entregas previstas
seguirán el calendario programado, de manera que se entregarán otros dos
modelos más el próximo ejercicio, el tercero para Turquía y el cuarto también
para el Ejército galo.

Este fallo representa el último de una larga cadena de problemas
registrados en los mo­tores del A400M, el TP400, fabricado por el consorcio
Europrop International (EPI) y que ha sido uno de los principales causantes de
la demora del programa, que acumula un retraso total de cuatro años. De hecho,
los enormes motores turbopropulsados de la aeronave y las dificultades encon­tradas
en su proceso de diseño y producción han sido los que han motivado en buena
parte el sobrecoste de más de 6.000 millones de euros que ha tenido que
afrontar Airbus Military y los países clientes para garantizar la continuidad
del proyecto.

La
razón de este nuevo retraso en el A400M se encuentra en la anomalía detectada
en uno de los motores del prototipo MSN6, des­tinado a los ensayos y pruebas en
vuelo, y que precisamente impidió que el avión pudiera participar en los vuelos
de exhibición en la feria internacional de Farnborough celebrada el pasado mes
de julio.

Este
fallo se produjo durante las pruebas de vuelo de funciona­miento y fiabilidad necesarias
para obtener el certificado completo de seguridad (ITC) de la Agencia Europea
de Seguridad Aérea (EASA), después de que en abril el avión ya lograra su
certificado restringido. El programa de pruebas con EASA fue suspendido después
de ha­berse encontrado de forma repetida unas partículas metálicas en el aceite
de uno de los motores.

Investigación de Europrop
International

Para
conocer los problemas concretos en el motor, Airbus Military se apoyó en
Europrop, quien llevó a cabo una investigación que de­terminó que el origen de
las partículas metálicas estaba en una fisura en una placa que aísla entre la
cubierta y la hélice del motor. Según el fabricante europeo, este fallo no
tiene impacto en las capacidades de los motores, por lo que tanto los motores
del aparato MSN6 como todos los que están siendo fabricados en la cadena de
producción en serie han sido enviados de vuelta a Europrop para que se encargue
de sustituir esta pieza. Asimismo, la compañía de motores ya se he encargado de
desarrollar un nuevo diseño para esta parte del avión que está siendo sometido
a pruebas de certificación.

Airbus
Military y EASA deberán acordar un nuevo programa de en­sayos antes de que se
puedan reanudar las pruebas de seguridad suspendidas, aunque el fabricante ha
señalado que todo el proce­so de certificación de capacidad militar operativa
se alargará hasta el primer trimestre de 2013. Hasta finales de junio, los
cinco aviones A400M en prueba habían realizado 1.180 vuelos, con unas 3.535 ho­ras
de vuelos de prueba.

Primer
aparato “turco” en Sevilla

A pesar de esta nueva
dificultad en los motores, la producción en serie del A400M sigue avanzado en
la Línea de Ensamblaje Final (FAL) de San Pablo, en Sevilla, cuya actividad
comienza a incremen­tarse de manera intensa en los últimos meses. Así el pasado
mes de julio, se iniciaron en las instalaciones andaluzas los trabajos de mon­taje
del cuarto avión que se entregará a la Fuerza Aérea de Turquía.

Este
modelo, que corresponde al tercero en la cadena de ensam­blaje con el número de
serie 009, comenzó en mayo el proceso de integración de las alas mientras que
la unión del morro en el fuselaje comenzó a finales de junio, según informó
Airbus Military. El pasado 11 de julio llegaron a Sevilla los últimos
componentes de este avión, el estabilizador horizontal y el vertical, que en
las últimas semanas han comenzado a integrarse junto al resto de piezas ya
existentes en la planta andaluza.

La
actividad en la FAL seguirá incrementándose gradualmente hasta alcanzar una
capacidad de fabricación de 2,5 aviones al mes hasta finales de 2015. El
fabricante europeo ha manifestado que la producción industrial del programa
tendrá una capacidad para fabri­car 33 aeronaves a doble turno al año en la FAL
en Sevilla, cuando ésta funcione a pleno rendimiento en 2016, lo que también repercuti­rá
de manera importante en las empresas andaluzas del sector aero­náutico
implicadas en el proyecto.