Los países clientes del avión de transporte militar y EADS cerraron el pasado mes de noviembre de manera definitiva el acuerdo para la refinanciación del programa, que supondrá un incremento adicional de 3.500 millones de euros por parte de las naciones para afrontar los sobrecostes y el derecho de participación en futuras exportaciones de la aeronave. El acuerdo asegura el futuro del A400, y la continuidad de una importante carga de trabajo para las empresas del sector aeronáutico andaluz.

El A400 ya tiene garantizado su futuro. Los siete países clientes del avión de transporte militar que se ensambla en Sevilla, y el consorcio aeronáutico EADS han ratificado de manera definitiva el acuerdo para la refinanciación del programa de la aeronave, y que se cifra en un incremento de 2.000 millones de euros del precio del contrato inicial ante el “necesario aumento adicional” de la provisión de fondos para salvar el proyecto, según informó la propia compañía. Tras varios meses de intensa negociación, el acuerdo se salda con la concesión de un montante de 1.500 millones de euros por parte de las naciones clientes del A400M -España, Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo y Turquía-, así como la renuncia a las penalizaciones relacionadas con los retrasos del programa, que acumula ya varios años, a cambio de una participación en futuras exportaciones (export levy facilities) de la aeronave.

EADS, por su parte, se ha comprometido a flexibilizar las condiciones para los pagos de los países clientes, previsto inicialmente antes de las primeras entregas durante el periodo 2010-2014, y a establecer un nuevo calendario de pagos, debido sobre todo, a la situación por la que atraviesan los gobiernos en este periodo de crisis económica. Un final feliz para todos, pero sobre todo para la industria aeronáutica europea. La compañía agradeció a los siete Estados su “decisivo apoyo” al programa del A400M a través de este acuerdo, lo que viene a garantizar no sólo el futuro de numerosas empresas del sector en Europa y España, en particular, a la industria andaluza, ya que la FAL del avión se ubica en la factoría de San Pablo en Sevilla y una parte destacada de las empresas de la comunidad tiene en este proyecto una importante carga de trabajo y una fuente directa de facturación y empleo.

El Ministerio de Defensa español destacó que con el acuerdo alcanzado entre los siete países del A400M se ha dado “un paso adelante” en el programa y subrayó que “ahora es el momento de que Airbus cumpla su compromiso” con las naciones.

El secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, resaltó que el acuerdo reafirma la confianza de los socios en la industria española y señaló que “representa un esfuerzo significativo de las naciones en apoyo al programa y la aceptación de un nuevo calendario de entregas y ajustes técnicos para conseguir la entrega del avión”. “La enmienda al contrato original del proyecto, que deberá ser aprobada por cada uno de los países, supondrá compartir el incremento de precio y un mecanismo convincente para garantizar la entrega de los aviones en sucesivas fases”, destacó. El cierre del acuerdo también ha sido acogido con júbilo por parte de las empresas del sector en Andalucía y los sindicatos, quienes lo calificaron como una noticia muy positiva para la industria aeronáutica, con una grata repercusión en el programa de fabricación y en el empleo, y que vendrá a estabilizar un proyecto que se hace en gran medida en Andalucía, alejando así la incertidumbre creada en los últimos meses. La plantilla de la factoría sevillana de San Pablo, perteneciente a Airbus Military, aplaudió igualmente el acuerdo alcanzado a través del presidente del comité de empresa, Manuel Falcón, que indicó que el consenso entre los países y la compañía trae la “tranquilidad a la plantilla” y “abre un futuro más claro” para los trabajadores. Además, el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, señaló que, de esta manera, el proyecto del A400M podrá desarrollarse “en su integridad” a pesar de la situación de crisis internacional. Firma inminente A pesar de que en marzo de 2010 ya se alcanzó un principio de acuerdo entre las partes implicadas en el proceso, las naciones clientes del A400M y el EADS, la noticia del cierre definitivo de las negociaciones se ha hecho esperar más de lo deseado. El principal escollo ha sido cómo repartir la financiación de los 11.000 millones de euros de sobrecoste, inicialmente cifrado en 20.000 millones de euros. En este nuevo acuerdo se incluye la posibilidad de que se renuncie a un máximo de diez aparatos entre los siete socios, y que en un principio, se repartirán entre Alemania (7) y Reino Unido (3). El pedido inicial era de 60 unidades para Alemania, 50 para Francia, 27 para España, 25 para Reino Unido, diez para Turquía, siete para Bélgica y una para Luxemburgo. Los países han pactado que la primera entrega sea para Francia, ya que es el país que mayores necesidades tiene en cuanto a las capacidades del avión. Según el calendario previsto, el primer A400M que se entregaría a España estaría listo en 2016. No obstante, esta ansiada espera podría tener su recompensa de manera inminente para Andalucía, ante la posibilidad de que el acuerdo, que aún no está firmado por escrito, se rubrique en Sevilla a principios de 2011 con la presencia de los ministros de Defensa de los países clientes, y los responsables de EADS. La ministra española de Defensa, Carme Chacón, realizó esta propuesta durante la cumbre de la OTAN celebrada a finales de noviembre en Lisboa a su homólogo francés, Alain Juppé, quien ha mostrado su predisposición a que el acuerdo se firme en la capital andaluza en el mes de enero, coincidiendo además con el tercer vuelo de uno de los aviones A400M actualmente en periodo de pruebas. Fabricación en serie Ante el acuerdo alcanzado y la garantía de continuidad del programa, la cuestión que aún queda por determinarse es la fecha de inicio de la fabricación en serie del avión.

 

“El programa de ensayos en vuelo del A400M está progresando de forma excelente y pone de relieve la excelente calidad del producto. Estamos muy orgullosos de los logros conseguidos hasta la fecha y, ahora, avanzaremos en la producción en serie hasta finales de año”, declaró Domingo Ureña, presidente de Airbus Military, tras al cierre del acuerdo. La compañía preveía lanzar entre finales de 2010 y principios de 2011 la producción en serie del A400M, para así lograr su certificación en diciembre de 2011 y la calificación militar, a finales de 2012, año en el que realizará la primera entrega a la Fuerza Aérea francesa. Airbus Military tendrá capacidad para fabricar 33 aeronaves a doble turno al año del avión de transporte militar A400M en la planta de San Pablo, cuando ésta funcione a pleno rendimiento en 2016, a un ritmo de 2,5 aviones o incluso tres aeronaves al mes.

 

El fabricante tiene previsto desarrollar los aviones con una cadencia de dos en 2011, posteriormente 6, después 14, le seguirán 28 y así hasta alcanzar las 33 unidades en 2016. La producción en serie del A400M en San Pablo supondrá “cientos de empleos”, sin olvidar el empleo inducido derivado de la fabricación de los componentes del avión, como el desarrollo del estabilizador horizontal, que se realiza en la otra planta de Sevilla, en Tablada, y otros componentes que se fabrican en la planta de Illescas (Toledo).

 

Domingo Ureña ha subrayado que los tres aviones de prueba operativos actualmente, con un ritmo de dos vuelos al día, han realizado ya más de 720 horas en más de 210 despegues. Tras el vuelo del cuarto avión, que tuvo lugar a finales de diciembre, la compañía ha señalado que el avión número seis, actualmente en construcción, realizará su primer vuelo en la segunda mitad del próximo año, y el número siete será el primero que se entregue a Francia. De los cuatros aviones que estarán en pruebas en los próximos meses, dos se quedarán en Sevilla y otros dos continuarán sus vuelos en Toulouse (Francia), según ha confirmado el nuevo director de la factoría de San Pablo, Jesús Espinosa, tal y como estaba planificado desde el principio.