la filial en Chile del grupo aeronáutico andaluz Faasa ha resultado adjudicataria de un contrato de servicios de transporte de personal y extinción de incendios con helicópteros, mediante el cual la empresa proveerá durante los próximos dos años al Gobierno chileno de 3 helicópteros provistos con el equipamiento necesario para desarrollar actividades de transporte de brigadistas y lanzamiento de agua, que desarrollarán sus operaciones aéreas principalmente en las regiones de Valparaíso, Bio-Bio y Maule.

El contrato prevé unos ingresos superiores a los 2 millones de euros en los dos años de ejecución, e incluye una contratación mínima de 100 días por helicópteros al año y un paquete de horas de vuelo de 120 por base y año. la adjudicación de esta licitación se suma a la lista de contratos que Faasa Chile tiene en vigor con las principales empresas de la madera del país andino, y que para la próxima campaña de incendios permitirá un despliegue sin precedentes para la compañía aeronáutica, aportando un total de 17 medios aéreos (8 aviones y 9 helicópteros), a los que se le suma la flota aérea de reserva y que realiza otros tipos de trabajos como el de transporte de personas o carga externa.

Este importante crecimiento, confirma la consolidación de la compañía andaluza en el país sudamericano, donde en tan sólo 4 años ha multiplicado por cuatro los medios aéreos dispuestos para la lucha contra incendios, posicionándose entre las tres primeras del país, con una cuota de mercado que supera el 30 %. Faasa Chile, espera ingresar sólo en su actividad de lucha contra incendios algo más de 5 millones de euros en la campaña 2009-2010.

En los últimos años, la división sudamericana ha incrementado notablemente su facturación, con unos ingresos de 4,2 millones de euros durante 2008 y unas previsiones para 2009 de más de 7 millones de euros. El nivel de empleo generado por la compañía en Chile supera los 50 profesionales entre pilotos, técnicos de mantenimiento y resto de personal administrativo y comercial, a los que se les suman los profesionales españoles (pilotos y técnicos), que acuden para reforzar al dispositivo humano.