“LAS EMPRESAS BRITÁNICAS TIENEN MUCHO INTERÉS EN COlABORAR CON ANDAlUCÍA EN COMPOSITES Y UAVs”

 

Con más de 20 años de funcionamiento en Andalucía, la Oficina Comercial Británica se ha convertido en una herramienta fundamental para fomentar las relaciones entre las empresas británicas y las andaluzas en diferentes ámbitos, entre ellos el sector aeronáutico. Su responsable, Joe Cooper, analiza en esta entrevista el gran potencial que posee la industria aeronáutica británica, la estructura del sector en el Reino Unido y las posibilidades que presenta el mercado aeronáutico británico para que las empresas andaluzas puedan cerrar nuevos contratos y diversificar su cartera de clientes.

 

¿Qué es la Oficina Comercial Británica? ¿Cuáles son sus funciones y que actividades desarrollan en Andalucía para el sector aeronáutico?

La Oficina Comercial Británica es una entidad que lleva más de 20 años trabajando en Andalucía, desde antes de la Expo 92. Básicamente pertenece a una organización que se denomina Comercio e Inversiones en el Reino Unido, que forma parte de una red más amplia en España y que cuenta con oficinas en Madrid, en la sede central del Consulado Británico, Barcelona, Bilbao y Sevilla, desde donde operamos para toda Andalucía. A su vez, forma parte de una red comercial peninsular, que trabaja de manera coordinada con la delegación en la Embajada de Lisboa, y de un sistema a nivel global, que tiene su centro de operaciones en Londres, y dispone de oficinas en las distintas regiones de Reino Unido y en diferentes puntos del mundo. Nuestra función básica es fomentar las relaciones comerciales entre empresas británicas y andaluzas, a través de dos líneas. Por un lado, impulsando las exportaciones británicas en Andalucía, para lo cual recibimos consultas de empresas británicas que quieren exportar sus servicios a la comunidad y les elaboramos informes con datos del mercado y contactos de importadores o proveedores potenciales que pueden estar interesados en sus productos.

Este es un servicio previo pago, pero que resulta muy completo, detallado y útil, y cuyo precio está subvencionado. Además, lo ofrecemos tanto a nivel ibérico, para España y Portugal, a nivel nacional o a nivel regional, como es el caso de Andalucía. Desde la Oficina Comercial Británica en Andalucía también organizamos visitas y eventos en diferentes sectores de interés para fomentar la relación entre las empresas británicas y andaluzas, como ya hemos hecho en el sector de la aeronáutica o las energías renovables, donde hemos realizado algunas jornadas en Sevilla para dar a conocer el sector británico en cuestión y las últimas iniciativas o proyectos que presenta este mercado en el Reino Unido, y que pueden resultar atractivas para Andalucía. Asimismo, organizamos visitas comerciales y empresariales al Reino Unido, como ocurre con el sector aeronáutico en el caso de la feria Farnborough, en cuya última edición llevamos a Sacesa. Dentro de esta línea de trabajo, se organizan igualmente ''Meet the Buyers'', que son encuentros empresariales que tienen lugar en los clústeres o empresas de las diferentes zonas geográficas que componen la industria aeronáutica británica. También hemos llevado a cabo misiones inversas, de empresas del Reino Unido a España, en el sector de los UAS. En definitiva, realizamos actividades con todos los sectores de importancia presentes en Andalucía, aunque nos centramos en aquellos que tiene un mayor peso o interés para las empresas del Reino Unido, como en el caso de las energías renovables, la aeronáutica, las TIC, y la biotecnología, o para las empresas andaluzas.

La otra parte fundamental de nuestro trabajo se centra en fomentar las inversiones españolas y andaluzas en el Reino Unido, a través de las inversiones directas de las empresas que quieren establecerse en nuestro país, o de las inversiones para fomentar las colaboraciones en los programas de I+D+i entre empresas y entidades de ambos países. Hasta el momento no hemos realizado muchas acciones dirigidas al sector aeronáutico andaluz en este ámbito, pero estamos trabajando para poder incrementar esta línea de trabajo, ya que hay algunos subsectores como el de composites o de UAS en los que las compañías británicas disponen de tecnología avanzada y están interesadas en colaborar con las empresas andaluzas, puesto que Andalucía se ha convertido en el segundo polo aeronáutico español, y uno de los que más ha crecido en empresas, facturación y exportaciones en los últimos años.

Usted conoce la industria aeronáutica en el Reino Unido. ¿Cuáles son los sectores estratégicos más importantes o los de mayor desarrollo en la industria británica? ¿Cómo está estructurado el sector y las empresas que conforman su actividad y producción actualmente?

La industria aeronáutica británica es una de las más importantes dentro del sector internacional y europeo, posiblemente la segunda a nivel mundial tras la de EE.UU., con más de 100 años de historia desde que a comienzos del siglo XX se instalara la primera fábrica de aviones en Belfast, en Irlanda del Norte, abierta por los hermanos Short. Estos hermanos compraron una licencia de los primeros aviones diseñados por los hermanos Wright y fueron los primeros profesionales que comenzaron a fabricar aeronaves en serie. Esta planta sigue funcionando hoy día y pertenece a Bombardier, el fabricante aeronáutico canadiense.

Es una industria, por tanto, con mucha historia y solera, que tiene grandes hitos en sus más de 100 años de existencia, como el lanzamiento del primer gran avión comercial con motores a reactor, el Comet, de los años 50, que llegó antes de los modelos de Airbus y Boeing, o el caso de los aviones Harrier o el Eurofighter, que han supuesto un antes y un después en el sector militar. En la actualidad, el sector aeronáutico británico tiene más de 150.000 empleados, 50.000 de ellos fuera del Reino Unido, y una facturación de 22 billones de euros en el país, y otros 9 billones en el extranjero, a través de las diferentes sucursales y delegaciones de las empresas británicas en el exterior. Se trata de una industria que tiene una gran experiencia en casi todos los ámbitos relacionados con el sector aeronáutico, pero que destaca por poseer unas magníficas habilidades en algunos subsectores como es el caso de la fabricación de alas, en el que Reino Unido es considerado el primer fabricante a nivel mundial, tanto para aviones militares como civiles.

Los dos centros más importantes del país se encuentran en Filton, muy cerca de Bristol, donde EADS tiene las instalaciones para la fabricación de sus modelos militares y precisamente se están produciendo las alas para el A400M, y en Broughton, en Chester, en el que se fabrican las alas para los grandes aviones comerciales. Estas dos plantas son una referencia a nivel mundial, sobre todo en cuanto al uso de composites y materiales para aligerar y reducir el peso de las alas de los aviones, que también tiene su efecto sobre el consumo de combustible. La otra gran área de referencia en el sector aeronáutico británico es la de propulsión y motores para aviones, en la que Rolls Royce es prácticamente la compañía número uno a nivel mundial en los sistemas de motores de reactor y turbohélice, actuando como proveedora en la mayoría de los modelos de Airbus, Boeing, Embraer y Bombardier y compitiendo con las otras grandes empresas del sector, General Electric y Pratt & Whitney.

La empresa británica también trabaja dentro del sector aeronáutico en otros programas militares como el Eurofighter o Eurocopter, que disponen de motores de Rolls Royce, o el A400M, en el que la compañía lidera el consorcio encargado de construir sus sistemas de propulsión. Otros subsectores importantes son el de la fabricación de estructuras, en el que destaca la empresa BAE Systems; la aviónica, con empresas importantes en el suroeste de Inglaterra y cerca de Birmingham; los sistemas de comunicaciones y el equipamiento interior de los aviones, en el que la empresa Martin-Baker suministra los sistemas de sillas de varios de los modelos de Airbus. Además, es destacable el subsector de los trenes de aterrizajes, con la compañía Messier-Dowty; o el del repostaje en vuelo, en el que una compañía británica, llamada “Flight Refuelling Ltd.”, es el principal fabricante de uno de los sistemas más utilizados para repostar en el aire, el “probe and drogue”.

¿Existe en el Reino Unido la figura de los clústeres empresariales dentro de la industria aeronáutica, como ocurre en Andalucía y otras zonas de Europa? ¿Qué diferencias fundamentales observa entre el sector aeronáutico británico y el sector aeronáutico español?

En el Reino Unido existía hasta hace poco una asociación a nivel nacional, llamada Society of British Aerospace Companies (SBAC), que aglutinaba a las empresas del sector aeronáutico, pero que se ha fusionado con los sectores de Defensa y Seguridad para dar lugar a la nueva Aerospace and Defence Industry (ADS), la Asociación de Aeronáutica, Defensa y Seguridad, con sede en Londres. Es algo parecido a lo que ha sucedido en España con la Asociación Española de Constructores de Material Aerospacial (ATECMA), que ha pasado a denominarse ahora Asociación Española de Tecnologías de Defensa, Aeronáutica y Espacio (TEDAE) para representar a todas las empresas de los sectores relacionados con el ámbito aeronáutico y aeroespacial. A escala regional, la industria aeronáutica británica también está estructurada en grandes clústeres empresariales como sucede en España y Andalucía.

En total son siete clústeres distribuidos según la zona geográfica en la que se ubican: ADS Scotland (Escocia), creada en 2005; Nothern Defence Industry, con más de 200 compañías del sector del norte de Inglaterra; Northwest Aerospace Alliance, en pleno corazón de la industria aeroespacial británica y con más de 1.000 empresas asociadas; Midlands Aerospace Alliance, que incluye a las ciudades de Birmingham y Derby, esta última la sede de Rolls Royce; Aerospace Wales, con más de 100 empresas aeronáuticas de Gales; West of England Aerospace Forum, que incluye unas 250 empresas en el suroeste de Inglaterra; y finalmente el Farnborough Aerospace Consortium, que representa a más de 1.200 compañías en torno al sector aeronáutico del sur oeste del país, y donde se celebra la feria aeronáutica internacional que lleva su nombre. Además de estos clústeres, habría que incluir la labor que se desarrolla alrededor de las instalaciones de la empresa canadiense Bombardier en Belfsat, en Irlanda del Norte.

En cuanto a su actividad, cada una de estos clústeres empresariales se ha especializado en diferentes áreas o subsectores de la industria aeronáutica. Así, por ejemplo, el suroeste del país se centra en los programas de aviones militares, la fabricación de las alas y en aviónica; mientras que el clúster del noroeste británico tiene una notable experiencia en composites o estructuras relacionadas con el montaje de aviones militares, debido a la fábrica del Eurofighter ubicada cerca de Bristol, donde también se montan los aviones Hawk y los helicópteros Apache para las Fuerzas Aéreas británicas.

Las acciones que hemos desarrollado desde la Oficina Comercial Británica en Andalucía han estado dirigidas precisamente a fomentar las relaciones entre el cluster aeronáutico andaluz y la asociación nacional y las empresas de los clústeres británicos, con la realización de jornadas para dar a conocer el trabajo que se desarrolla en las zonas del noroeste y el centro del Reino Unido. La estructura de la industria aeronáutica británica, por tanto, es muy similar a la que existe en el sector en Andalucía y España, con empresas y clústeres que se han ido especializando en diferentes áreas y subsectores concretos, casi siempre ligados a alguna empresa tractora, como es el caso de Rolls Royce en el campo de la propulsión y motores en el Midlands Aerospace Alliance, o de BAE Systems en materia de estructuras y montajes en el Northwest Aerospace Alliance. Los dos subsectores en los que más se viene trabajando en los últimos años en el sector aeronáutico británico son los de composites y los UAS, áreas que presentan las mayores posibilidades para el futuro y en las que el cluster andaluz también está dedicando grandes esfuerzos para lograr una tecnología más avanzada. Por ello sería muy interesante intercambiar experiencias y conocimientos entre las empresas y profesionales de ambos países para desarrollar una nueva tecnología europea para el sector que sea la mejor del mundo.

¿Qué grado de colaboración existe hoy en día entre las empresas aeronáuticas andaluzas y las británicas?

El negocio de la aeronáutica se ha convertido hoy día en un proceso global, y para que las empresas puedan trabajar a nivel mundial en el desarrollo de proyectos aeronáuticos comunes tienen que colaborar con otras compañías, algo que ocurre también en las grandes empresas británicas como BAE Systems o Rolls Royce, que cuentan con una importante cadena de proveedores. Con el paso de los años se ha pasado de un proceso en el que antes una gran empresa o tractora se encargada de diseñar y fabricar un avión a la tendencia actual, en la que predomina la subcontratación y el encargo de paquetes de trabajo a otras empresas más pequeñas para así evitar los grandes riesgos financieros y garantizar la entrega de los proyectos.

Para todo esto es fundamental la colaboración entre las empresas, que en muchos casos pertenecen a países diferentes. Uno de los casos más recientes es el del A400M, en el que colaboran numerosas empresas del Reino Unido y España, entre otras naciones, para la integración de las piezas del avión. En cuanto al grado de colaboración entre las empresas españolas y británicas, la cooperación entre ambos países ha ido creciendo bastante dentro del sector aeronáutico en la última década, y actualmente varias compañías de ambos países están llevando a cabo trabajos para las grandes tractoras como EADS, Airbus, Boeing o Eurocopter. Pero esa tendencia va incrementarse aún más en los próximos años gracias a que países emergentes como Rusia o China quieren desarrollar su propia industria aeronáutica.

Para poder competir con estas nuevas economías emergentes tendremos que desarrollar productos más innovadores, y la mejor forma es hacerlo a través de la colaboración en I+D+i, la realización de proyectos comunes y el fortalecimiento de la sociedad del conocimiento. En este sentido, estoy convencido de que las empresas aeronáuticas andaluzas y las británicas potenciarán su grado de colaboración con la puesta en marcha de nuevos programas o iniciativas. Hoy día es impensable que un solo país, con la posible excepción de EE.UU., tenga la capacidad suficiente para poder desarrollar la fabricación de aviones en serie.

¿Cómo valora el crecimiento y la progresión que la industria aeronáutica andaluza ha experimentado en los últimos años? ¿Cree que el mercado británico ofrece buenas oportunidades para que las empresas andaluzas puedan potenciar sus relaciones comerciales con empresas de otros países y diversificar así su cartera de clientes?

Andalucía siempre ha tenido una industria aeronáutica importante, desde que comenzó la construcción de aviones en los años 20 del siglo XX, que ha tomado además un impulso importante en los últimos años con programas como el A400M o el A350. No obstante, creo que quedan algunos retos por resolver, ya que hasta el momento la mayoría de las empresas andaluzas dependen de un solo proveedor, EADS-Airbus.

Sería interesante desarrollar otros productos para otros clientes, como ya están haciendo de hecho algunas empresas con Boeing, Embraer o Bombardier, así como trabajar pensando en países y mercados emergentes. El Reino Unido puede ser uno de esos mercados a los que las empresas aeronáuticas andaluzas puedan dirigirse para buscar nuevas oportunidades de negocio y ampliar su cartera de clientes, sobre todo en subsectores como composites y en UAVs. De hecho, ese interés existe, como demuestra el incremento de empresas andaluzas que participarán en la feria Farnborough este año.

De la feria, precisamente queríamos que nos hablara. ¿Cómo se presenta esta nueva edición? ¿Qué respuesta cree que tendrá por parte de las empresas y entidades participantes, teniendo en cuenta el actual contexto de crisis económica internacional?

Según la información que me han trasladado los responsables de la muestra, las previsiones para este año son buenas. En la última edición, en 2008, hubo casi 1.400 stands expositores, más de 285.000 visitas, participaron más de 40 países a través de 29 pabellones nacionales o regionales, acudieron 70 delegaciones de 38 países diferentes y un total de 166 aviones realizaron demostraciones aéreas o estáticas.

En el aspecto económico, se firmaron pedidos por un valor de 88 billones de dólares (más de 64.000 millones de euros), el doble del año 2006. Para 2010, se ha cerrado prácticamente la misma presencia de stands expositores, delegaciones, empresas y países participantes, y el número de visitas se estima que será similar al de hace dos años. Parece que la crisis económica mundial no se percibe aún tanto en la industria aeronáutica al tratarse de proyectos a largo plazo, con pedidos a 10 ó 15 años, y en el que los ciclos económicos de los diferentes programas no afectan de una manera tan grave, y en un momento puntual, a las empresas y a la industria aeronáutica.

Ha habido reajustes y dificultades en algunos casos, pero la crisis no ha golpeado tan directamente al sector, a excepción del caso del avión comercial. Tras los hechos del 11-S sí se notó una situación complicada en la aeronáutica internacional por el descenso en el número de pasajeros, y en los pedidos y contratos de aviones de ese año, pero esa situación fue pasajera y sólo duró un par de años, en los que Airbus y Boeing lograron recuperarse económicamente. La situación actual es muy diferente.

La dirección de la feria Farnborough espera unos resultados igual de satisfactorios o mejores que en la edición de 2008. La muestra, como decía, la tenemos en el aumento de las empresas andaluzas que participan en la exposición de este año, que serán un total de ocho. En 2008 participaron seis compañías, y hace hace cuatro años no hubo ninguna.

¿Qué puede ofrecer la muestra a la delegación de empresas andaluzas del sector que acudan a la cita?

Sin duda, Farnborough representa una oportunidad única para que las empresas andaluzas puedan conocer a otras compañías del sector aeronáutico británico e internacional, establecer relaciones comerciales y cerrar posibles negocios o contratos, intercambiar experiencias y conocimientos tecnológicos y visitar otras iniciativas y stands que resulten de interés para la industria aeronáutica ubicada en Andalucía.

Además, la delegación andaluza, que participará a través de Extenda y la Fundación Hélice, será la única representante de la industria aeronáutica española, ya que no habrá ningún otro clúster empresarial o asociación nacional presente en la feria. Habrá otras empresas españolas como ITP, en el stand de Rolls Royce, y EADS-CASA, en el del consorcio aeronáutico europeo, pero sin un espacio físico propio e identificativo de la actividad que desarrollan como empresa española. Por nuestra parte, la Oficina Comercial Británica organizará un año más un encuentro empresarial a nivel global al que invitaremos a las compañías andaluzas para que puedan conocer otras compañías y establecer acuerdos de colaboración para el futuro.

¿Qué mensaje lanzaría para animar a las empresas aeronáuticas andaluzas a participar en el evento?

Sobre todo, que acudan a Farnborough porque es una posibilidad inmensa de conocer potenciales colaboradores dentro del sector aeronáutico británico e internacional, no sólo este año, sino también en el futuro. Desde la Oficina Comercial Británica en Andalucía ofrecemos a las empresas andaluzas nuestros servicios para ayudarles a identificar posibles clientes y poder organizar encuentros o reuniones y fomentar así las colaboraciones y relaciones comerciales con otras compañías que sean de su interés. Ese es nuestro trabajo.

Pero no sólo ofrecemos esta oportunidad a las empresas que van a acudir a la muestra a través del stand de la delegación andaluza, sino también a todas aquellas que se vayan a desplazar de manera particular a la feria para visitarla y quieran aprovechar esa opción para contactar con empresas británicas o internacionales. Si necesitan alguna ayuda, sólo tienen que ponerse en contacto con nosotros.