La compañía gaditana se ha convertido en el principal referente en
servicios de calidad para las empresas del sector aeroespacial, tanto para los
trabajos en fase de desarrollo como en fase de producción. Con 12 millones de
euros de facturación y una plantilla de más de 200 empleados, MAVE apuesta por
la especialización como pieza clave de su crecimiento y expansión a nivel
internacional. La empresa cuenta hoy con presencia estable en Inglaterra,
Alemania, Australia e Indonesia, donde trabaja para los clientes más destacados
del sector"

 

Corría el año 2000 y la industria
aeronáutica empezaba a desa­rrollarse con fuerza. Era el momento de la gran
expansión en Europa: primero CASA y después el gigante Airbus. Tanto en España
como en Francia se empezó a respirar un ambiente de em­prendimiento y muchos
profesionales empezaron a darse cuenta de que se podía colaborar con ese
desarrollo desde fuera de la gran em­presa. En Andalucía, además, a este
ambiente favorable, se añadía un factor positivo más: una tradición aeronáutica
de cien años. Fue en este contexto en el que Joaquín Arregui se lanzó al mundo
de la em­presa y fundó MAVE en 2001 con una plantilla de ocho trabajadores.

Han
pasado más de diez años desde entonces y hoy MAVE puede presumir de emplear a
más de doscientos trabajadores y, sobre todo, de ser la firma de referencia
para el sector aerospacial en materias como Aseguramiento de Calidad,
Mantenimiento y Revisiones Periódi­cas de Utillaje, Calibraciones y Control de
Calidad. “Somos el referente de calidad en la industria aeronáutica”, comenta
Carlos María-Tomé, director general de MAVE, quien se muestra orgulloso de
haber alcan­zado en el último ejercicio una facturación de doce millones de
euros y de que en sus credenciales figuren los trabajos realizados para em­presas
como Airbus, EADS, Aernnova, Alestis, Aciturri, Sofitec, CESA, Inespasa,
Carbures, Infasur, LTK, MP, M Torres, Aritex, Tecnatom, Burdinberri, Alten y
SMA, entre otras. Basta un recorrido por la cartera de clientes de MAVE para
identificar los principales nombres propios de la industria aeronáutica
española y por supuesto andaluza.

Las
claves de esta exitosa evolución, según su director general, son varias. En
primer lugar, haber sabido detectar y aprovechar una oportunidad de mercado que
se presentó hace años en la industria aerospacial. La calidad era entonces un
área de trabajo que tradicio­nalmente no se subcontrataba, pero la evolución
lógica era que ese servicio empezara a externalizarse, en busca de una mayor
eficacia empresarial, tal y como ocurría por otra parte en el resto del mundo.
"Estamos en un mercado donde los grandes son cada vez más gran­des y más
potentes financieramente y exigen mucha especialización. Y esa demanda es la
que nosotros hemos aprovechado”, explica su director.

La
oportunidad estaba ahí, pero había que convertirla en fortaleza, y eso es lo
que ha hecho MAVE en todos estos años de trayectoria, con una receta que su
director general define de la siguiente manera: “hacer bien las cosas, tratando
de dar más que los demás, y mejor, y estando a la altura de la demanda de
especialización que venía del mercado”. Detrás del firme compromiso de
satisfacer esa demanda de especialización está la que María-Tomé considera la
clave y pilar fundamental de su compañía: la formación de sus recursos huma­nos.
“Si quieres dar especialización, tienes que elegir muy bien a tu personal y
dedicarte a formarlo, dando prioridad absoluta a este ob­jetivo. Por eso en
MAVE formamos a nuestros empleados a medida, para que puedan adaptarse a
cualquier tipo de trabajo que demande el mercado. En proveer servicios de
calidad lo fundamental son las personas y eso en nuestra compañía nunca lo
olvidamos”.

En MAVE formamos a nuestros
empleados a medida, para que puedan adaptarse a cualquier tipo de trabajo que
demande el mercado. Lo fundametal son las personas y eso en nuestra compañía
nunca lo olvidamos"

Junto a ese espíritu, MAVE
conserva también su sede fundacional, en Cádiz, donde se encontraba la antigua
factoría de CASA, si bien también tiene sedes en Sevilla y Madrid, cada una de
ellas con un res­ponsable de operaciones, Juan Díaz, Juan Soldado y Martina
Vallejo, respectivamente. El ‘aterrizaje’ en la capital andaluza se produjo en
2002, momento en el que se reforzó la organización con la contrata­ción de
Carlos María-Tomé, que llegaba de CASA. Luego, en 2007, se produjo el salto a
la capital de España y, más tarde, la compañía des­plazó un equipo a Illescas,
donde suministra inspección de grandes piezas. Ahora también tienen presencia
estable en Inglaterra y Ale­mania, así como en Australia e Indonesia,
confirmando la expansión internacional de la compañía en un mercado cada vez
más global.

Este crecimiento territorial ha
ido unido a una creciente participa­ción en los principales programas
aeronáuticos, tanto en fase de proyecto como de desarrollo en serie. Así, el
A400M ha supuesto un fuerte crecimiento para la empresa, pero también el A380,
el A350 y especialmente el A330 MRTT. En este programa MAVE empezó par­ticipando
con tres personas para dos meses de trabajo y ahora tiene desplazados 50
trabajadores que llevan cinco años.

Especialización aeronáutica

Esa
expansión territorial y vinculación a los grandes programas re­presenta de hecho
la vía principal de crecimiento de MAVE que, fren­te a la estrategia de
diversificación de otras empresas, ha optado por la especialización, “al ser un
área tan sensible y delicada”, argumenta Carlos María-Tomé. Eso sí, en el
ámbito de la calidad, la compañía provee de servicios en sus dos niveles: fase
de desarrollo y fase de producción.

El mayor volumen de actividad
de la compañía (55%) se concen­tra en “Inspección de calidad de componentes
aeronáuticos”, donde MAVE realiza recepción de piezas, conjuntos y componentes
aero­náuticos; inspección de piezas elementales (Metálicas, Fibra de car­bono...);
inspección de conjuntos y montajes estructurales; inspec­ción F.A.L. y L.V.; e
inspección FTC y CAP. El 35% de la actividad se desarrolla en el área de “Calidad
de Utillaje y Medios de Producción Aeronáuticos”, donde la compañía ofrece
servicios de mantenimiento preventivo; revisión periódica obligatoria de útiles
planificadas o es­porádicas; traslados de útiles, gradas, estaciones y máquinas
(llave en mano); talleres de mantenimiento y herramientas especiales; re­cepción
de útiles; supervisión QA de útiles y medios; medición, in­formes y análisis de
desviaciones con láser traker; y calibración de máquinas de Control Numérico
con láser e interferómetro.

Finalmente, el área de
“Ingeniería de Calidad y Representación del Cliente” agrupa el 15% restante de
la actividad, y en ella se prestan servicios vinculados a la implantación de
Sistemas de calidad 9001 y 9100 y Calidad Medioambiental 14001; supervisión del
Sistema de Calidad y Calidad del Producto según EN9100 y muestreo calidad
proceso y producto en suministradores; preparación de procesos de calidad;
gestión de no conformidades, acciones correctoras, ID`s.; gestión de ingeniería
de calidad (Quality Assurance); kPI´s, auditorías; certificaciones y
cualificación; documentación de Calidad; planifica­ción de calidad; y control
de configuración.